Nuestra serie de válvulas H2 cubre un rango de presiones de hasta 700 bar e incluye:
- Válvulas de asiento inclinado de hasta 25 bar;
- Válvulas de bola flotante de hasta 150 bar;
- Válvulas de bola trunnion de hasta 400 bar;
- Válvulas de bola de alta presión de hasta 700 bar;
Las válvulas para hidrógeno son componentes de cierre diseñados para gestionar el hidrógeno a alta presión con total seguridad, mediante materiales resistentes a la fragilización y sistemas de estanquidad capaces de soportar la descompresión rápida.
En OMAL fabricamos una gama completa, desde la válvula de asiento inclinado de 25 bar hasta la válvula de bola de alta presión de 700 bar. Todas nuestras válvulas para hidrógeno pueden automatizarse mediante actuadores neumáticos fabricados internamente.
Nuestro producto de referencia es H2 INVICTUS, la primera válvula de bola PN700 del mundo en obtener la certificación ISO 19880-3, emitida por TÜV SÜD (uno de los organismos de certificación más acreditados a escala internacional).
La gama se completa con cinco certificaciones que cubren todos los puntos críticos de la cadena de suministro del hidrógeno: repostaje, transporte, seguridad funcional, atmósferas explosivas y emisiones fugitivas.
¿Qué representa el sector del hidrógeno para OMAL?
El hidrógeno es hoy uno de los principales horizontes de la transición energética: un vector energético sin emisiones aplicable a la industria, el transporte, la producción y el almacenamiento de energía.
OMAL fabrica válvulas para hidrógeno desde hace muchos años: primero, para aplicaciones industriales tradicionales en las que el H2 se mezclaba con otros gases; hoy, para una nueva generación de instalaciones que requiere presiones y temperaturas elevadas.
Del hidrógeno industrial tradicional a la transición energética
En los últimos años, el sector energético mundial ha entrado en una fase de profunda transformación, impulsada por la urgencia de reducir las emisiones contaminantes que amenazan cada vez más el planeta.
Este contexto ha dado lugar a una serie de decisiones políticas y a opciones estratégicas a corto y largo plazo por parte de cada Estado. El hidrógeno, junto con otras fuentes de energía alternativas, está recibiendo una atención creciente en Europa y en el mundo como vector energético sin emisiones aplicable en múltiples sectores, desde la industria pesada hasta la movilidad y desde la producción hasta el almacenamiento de energía.
El uso potencial del hidrógeno a gran escala ha hecho necesario desarrollar reglamentos, códigos y normas específicos, capaces de tener en cuenta las particularidades de este gas y los aspectos críticos relacionados con la seguridad de los sistemas y las instalaciones que lo procesan. La ISO 19880-3 es uno de los principales ejemplos de estas nuevas normas internacionales y define los requisitos de seguridad para las válvulas utilizadas en las estaciones de repostaje de hidrógeno gaseoso.
La experiencia de OMAL en aplicaciones con hidrógeno
El hidrógeno no es nuevo para OMAL. Desde hace muchos años, nuestros clientes lo utilizan en aplicaciones industriales consolidadas, principalmente en la producción de acero, cerámica y vidrio.
En estos procesos el H2 se mezcla con metano para alimentar los hornos de proceso. Se trata de un uso cuantitativamente marginal en comparación con otros combustibles, pero lo suficientemente extendido como para habernos permitido conocer a fondo el comportamiento del hidrógeno y el enfoque de los clientes ante un gas de características tan particulares.
Nuevos retos: altas presiones y temperaturas elevadas
La evolución que está experimentando actualmente el mercado del hidrógeno impulsa a aprovechar todo el potencial del H2: ya no como aditivo en bajas concentraciones, sino como vector energético principal.
Esto implica, sin embargo, trabajar a temperaturas y presiones notablemente más elevadas que en las aplicaciones tradicionales, lo que exige medidas precisas, desde la selección de materiales metálicos específicos hasta el diseño de elementos de estanquidad específicos.
Precisamente estas medidas marcan la diferencia entre una válvula industrial genérica y las válvulas para hidrógeno diseñadas por OMAL.
Gama completa de válvulas para hidrógeno: de la producción al repostaje
Nuestra gama de válvulas para hidrógeno se ha desarrollado para responder a las necesidades de todos los puntos críticos de la cadena de suministro del hidrógeno: desde las plantas de producción hasta las estaciones de repostaje, pasando por la compresión, el almacenamiento y el transporte.
El rango de presiones cubierto se extiende de 25 a 700 bar e incluye cuatro tipos de válvulas para hidrógeno que se diferencian por su geometría y rango operativo.
Todas las válvulas de la gama pueden automatizarse mediante actuadores neumáticos fabricados directamente por OMAL.
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Tipo de válvula |
Presión nominal |
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Válvula de asiento inclinado |
hasta 25 bar |
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Válvula de bola flotante para hidrógeno |
hasta 150 bar |
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Válvula de bola trunnion |
hasta 400 bar |
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Válvula de bola de alta presión para hidrógeno |
hasta 700 bar |
H2 INVICTUS: nuestra válvula para hidrógeno certificada ISO 19880-3
La válvula de bola H2 INVICTUS para hidrógeno representa el modelo de referencia de nuestra gama. Es la primera válvula de bola PN700 del mundo que ha obtenido la certificación ISO 19880-3, emitida por TÜV SÜD, uno de los organismos de certificación más acreditados a escala internacional.
¿Qué es la certificación ISO 19880-3 y por qué es importante para las válvulas para hidrógeno?
La normativa ISO 19880 constituye uno de los estándares internacionales más reconocidos sobre los requisitos de seguridad de todos los componentes destinados principalmente a su uso en estaciones de repostaje de hidrógeno gaseoso.
El fabricante de válvulas para hidrógeno debe establecer e implementar procesos de producción que apliquen medidas de control de calidad capaces de garantizar que el producto cumpla los requisitos establecidos en la norma. Todo ello, tras superar una serie de ensayos muy rigurosos que someten a prueba la calidad del producto.
Ensayos superados por H2 INVICTUS para obtener la certificación
Nuestra válvula de bola PN700 para hidrógeno tuvo que demostrar sus prestaciones respecto a cuatro parámetros críticos:
- Resistencia a la corrosión, es decir, al fenómeno conocido como fragilización por hidrógeno
- Conductividad eléctrica
- Efectos relacionados con las variaciones de temperatura
- Desgaste de los materiales incluso con frecuencias de ciclo elevadas — hasta 102 000 ciclos de funcionamiento
A ello se añade un segundo elemento documentado: el certificado que acredita la evaluación de los materiales utilizados para fabricar H2 INVICTUS, validada de forma independiente por TÜV SÜD. Esto significa que todos los materiales en contacto con el hidrógeno han sido sometidos a una verificación independiente para el servicio con H2.
Cómo previenen nuestros materiales la fragilización por hidrógeno
El hidrógeno es la molécula más pequeña que existe y, por este motivo, se difunde y permea fácilmente a través de muchos materiales. Este fenómeno se conoce como fragilización por hidrógeno y constituye uno de los aspectos más complejos del diseño de válvulas destinadas al servicio con H2.
Para contrarrestarlo, hemos seleccionado materiales específicos: acero inoxidable 316 para los cuerpos de válvula (especialmente en las válvulas de bola de acero inoxidable), NITRONIC 50 (XM-19) para bolas y vástagos, una combinación exclusiva de PTFE modificado y DEVLON para los elementos de estanquidad, junto con juntas de labio de diseño propio para la descompresión rápida.
Acero inoxidable 316 para el cuerpo de la válvula
Todos los materiales de nuestra gama H2 proceden de proveedores cualificados. La mayor parte de la demanda corresponde al acero inoxidable 316, utilizado principalmente para fabricar los cuerpos de las válvulas.
NITRONIC 50 (XM-19) para la bola y el vástago
Para componentes como bolas y vástagos, hemos seleccionado NITRONIC 50, también denominado XM-19. Se trata de un acero inoxidable austenítico que ha demostrado ser mucho menos susceptible a la fragilización por hidrógeno que muchas de las aleaciones de uso habitual.
Estanquidad de clase «A» según ISO 15848-1
Para los elementos de estanquidad, hemos desarrollado una configuración específica de materiales, distinta de la estándar, para garantizar un nivel de estanquidad externa extremadamente elevado. Esta combinación está certificada como clase «A» según ISO 15848-1, el nivel de estanquidad más alto alcanzable. Permite evitar microfugas y filtraciones a través del sistema de estanquidad del vástago.
Juntas de labio para la descompresión rápida
Para las válvulas de alta presión, hemos incorporado juntas de labio especiales fabricadas conforme a nuestro propio diseño, debido a su elevada resistencia a los fenómenos de descompresión rápida.
¿En qué puntos de la cadena de suministro pueden utilizarse nuestras válvulas para hidrógeno?
Nuestras válvulas cubren toda la cadena de suministro del hidrógeno: producción, compresión, transporte y estaciones de repostaje. Pueden gestionar hidrógeno puro, hidrógeno comprimido y mezclas de hidrógeno con otros gases.
Válvulas para la producción y la compresión
Actualmente, la mayor parte de nuestros suministros en el sector del hidrógeno se destina a plantas de producción, como los electrolizadores, y a aplicaciones de compresión. Estos son los segmentos de la cadena de suministro en los que nuestra gama de válvulas para hidrógeno tiene actualmente una mayor presencia.
Válvulas para el transporte: KRATOS con certificación T-PED
En el ámbito del transporte y de las estaciones de repostaje, todavía se trata de aplicaciones de nicho, aunque observamos buenas perspectivas, gracias sobre todo al respaldo de las certificaciones del sector.
La válvula KRATOS cuenta con certificación T-PED conforme a ISO 23826, la referencia normativa para el transporte.
Válvulas para las estaciones de repostaje: H2 INVICTUS
Para las estaciones de repostaje, la válvula de referencia de nuestra gama es, como ya se ha indicado, H2 INVICTUS, nuestra válvula de bola para hidrógeno certificada ISO 19880-3.
Hidrógeno puro, comprimido y mezclas
Los tipos de hidrógeno que gestionamos dependen de la aplicación y, en la práctica, pueden darse todo tipo de situaciones:
- el hidrógeno puro es un requisito asociado con frecuencia a la producción de hidrógeno mediante electrólisis, es decir, al hidrógeno verde;
- el hidrógeno comprimido es característico de todas las operaciones relacionadas con su gestión: almacenamiento, compresión y distribución;
- las mezclas se utilizan en plantas de producción de acero, vidrio o cemento, o en la distribución de gas.
El único segmento que no cubrimos es el del hidrógeno líquido, ya que se trata de aplicaciones criogénicas.
Las certificaciones de nuestra gama H2: ISO 19880-3, T-PED, ATEX, SIL, ISO 15848-1
Nuestra gama de válvulas para hidrógeno cuenta con cinco certificaciones: además de ISO 19880-3 para H2 INVICTUS (repostaje), hemos obtenido la certificación T-PED conforme a ISO 23826 para KRATOS (transporte), la certificación ISO 15848-1 para emisiones fugitivas, la certificación SIL para seguridad funcional y la certificación ATEX para atmósferas explosivas.
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Certificación |
Producto y aplicación |
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ISO 19880-3 |
H2 INVICTUS — repostaje |
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T-PED conforme a ISO 23826 |
KRATOS — transporte |
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ISO 15848-1 |
Emisiones fugitivas (gama H2) |
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SIL |
Seguridad funcional (gama H2) |
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ATEX |
Atmósferas explosivas (gama H2) |
FAQ: preguntas frecuentes sobre las válvulas para hidrógeno
¿Qué hace que una válvula sea adecuada para el servicio con hidrógeno?
Una válvula adecuada para el servicio con hidrógeno requiere materiales metálicos resistentes a la fragilización (como el acero inoxidable 316 y el NITRONIC 50), combinados con elementos de estanquidad capaces de evitar las microfugas en el vástago y soportar la descompresión rápida.
Las válvulas para hidrógeno de nuestra gama H2 están diseñadas conforme a estos criterios.
¿Qué es la fragilización por hidrógeno?
La fragilización por hidrógeno es el fenómeno por el cual el hidrógeno, la molécula más pequeña que existe, se difunde y permea fácilmente a través de muchos materiales metálicos.
Para contrarrestarlo, en nuestras válvulas de bola para hidrógeno hemos seleccionado NITRONIC 50 (XM-19), un acero inoxidable austenítico mucho menos susceptible a este fenómeno que las aleaciones comunes.
¿Qué significa la certificación ISO 19880-3 y cómo se aplica a las válvulas para hidrógeno?
ISO 19880-3 es una de las normas internacionales más reconocidas en materia de requisitos de seguridad para los componentes destinados a las estaciones de repostaje de hidrógeno gaseoso.
Una válvula para hidrógeno certificada conforme a ISO 19880-3 ha superado ensayos rigurosos de resistencia a la corrosión, conductividad eléctrica, variaciones de temperatura y desgaste.
¿Qué rango de presiones cubren las válvulas para hidrógeno de OMAL?
Nuestra gama de válvulas para hidrógeno cubre un rango de 25 a 700 bar: válvulas de asiento inclinado de hasta 25 bar, válvulas de bola flotante de hasta 150 bar, válvulas de bola trunnion de hasta 400 bar y válvulas de bola de alta presión para hidrógeno de hasta 700 bar.
El producto de referencia de la gama es la válvula de bola H2 INVICTUS para hidrógeno, con certificación ISO 19880-3.
¿Qué es la clase «A» de ISO 15848-1?
La clase «A» de ISO 15848-1 es el nivel de estanquidad más alto previsto por la norma sobre emisiones fugitivas, que evalúa la hermeticidad del sistema de estanquidad del vástago.
Los elementos de estanquidad de nuestras válvulas de bola para hidrógeno alcanzan este nivel gracias a la combinación exclusiva de PTFE modificado y DEVLON.
